Quiero ser la esposa de un millonario

Desde mi infancia sueño con casarme con un hombre rico. Entonces me habría bastado con vivir en una casa bonita con un jardín grande. Hoy mis aspiraciones han crecido un poco. Quiero viajar por todos los países del mundo y alojarme en los mejores hoteles. Mi ropa la compro en las boutiques más bonitas y para comer solo quiero ir a templos de la gastronomía. Ser esposa de un millonario solo para poder por fin conducir un Lamborghini o un Porsche no me importa tanto. Me atraen mucho más los cruceros o un jet privado. Incluso me conformaría con que mi amado tesoro tuviera simplemente un helicóptero. Seguro que todo el mundo entiende que no tengo ganas de ir en metro o en autobús.
¿Cómo pesco a un millonario?
La búsqueda de un hombre rico es más difícil de lo que pensaba. Me doy cuenta de que hay muchas mujeres que quieren ser esposas de millonarios. La competencia es grande y por eso tengo que hacer todo lo posible para ser la mujer perfecta para un hombre rico. Cada día me machaco en el gimnasio para no dejar ni un gramo de más en mi cuerpo. Con la ayuda de mi entrenador personal optimizo mi cuerpo y lo mantengo firme y fresco. Para que las curvas perfectas se luzcan con maestría, ya me visto ahora en las boutiques más de moda de la ciudad. Eso me cuesta gran parte de mis ingresos, pero cuando paseo por las calles comerciales noto que estos gastos merecen la pena. Los tíos se dan la vuelta al verme y me miran el trasero o, animados por un atrevido escote, me clavan la vista de frente en el pecho. Como en mis diversas actividades de ocio todavía no he conocido a ningún hombre que pudiera convertirme en esposa de un millonario, traslado ahora la búsqueda a internet.

Ser esposa de un millonario buscando en un portal de citas
He redactado mi propio anuncio y lo he adornado con algunas fotos eróticas para que la búsqueda se vea pronto coronada por el éxito. Para poder ser esposa de un millonario hoy mismo, responderé también a los anuncios de hombres ricos, que suelen tener estos deseos para su futura mujer:
- La mujer debe ser atractiva
- La señora debe tener excelentes dotes de oratoria
- La futura pareja debe ser flexible
Me he pasado varias horas respondiendo a innumerables anuncios,
pero ahora necesito un descanso. En la cafetería con terraza frente
al gimnasio me encuentro por casualidad con mi entrenador Raúl.
Tiene un cuerpazo y una sonrisa radiante. Me
siento con él y le tiro los tejos. Al fin y al cabo, el dinero no siempre lo es
todo.